Hace algunos días, la UIF, vía la Secretaría de Hacienda, publicó en el Diario Oficial de la Federación la convocatoria para el primer proceso de evaluación enfocado a personas físicas que realicen una de las 16 actividades vulnerables o los encargados de cumplimiento de estas organizaciones.

La certificación en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, que impulsa la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) enfocada a los encargados de cumplimiento de las actividades vulnerables, será un aliciente para poner a México en una mejor perspectiva ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) contra el blanqueo de capitales.

Durante su participación en un webinar organizado por la Asociación de Expertos en Materia de Prevención de Lavado de Dinero y Delitos Económicos (APLDE), Mireya Valverde Okón, directora general de Asuntos Normativos de la UIF, indicó que, si bien de inicio este proceso no será obligatorio, conforme pase el tiempo dicha instancia implementará disposiciones para que se vuelva una obligación para el universo de más de 100,000 sujetos obligados que realiza una de las 16 actividades vulnerables.

“En cuanto a efectividad, lo que el GAFI evalúa es si un país está alcanzando los resultados y para tal efecto, tenemos que enviar cifras, estadísticas y la certificación, sin duda, impactará en los resultados inmediatos que tienen que ver con el riesgo, la evaluación, con el tema de la supervisión y con algunos otros resultados inmediatos”, detalló Valverde Okón.

Hace algunos días, la UIF, vía la Secretaría de Hacienda, publicó en el Diario Oficial de la Federación la convocatoria para el primer proceso de evaluación enfocado a personas físicas que realicen una de las 16 actividades vulnerables o los encargados de cumplimiento de estas organizaciones.

De acuerdo con la funcionaria de la UIF, este proceso de certificación para el sector de actividades vulnerables, que será similar al que se vive en el sistema financiero, tendrá beneficios al elevar el conocimiento en materia de prevención de lavado de dinero y de acuerdo con los estándares internacionales mínimos.

“Son muchos beneficios lo que implica esta certificación. Primeramente, mayor y mejor cumplimiento de las obligaciones a la que los sujetos obligados por actividades vulnerables están sujetos a cumplir y por lo tanto una disminución de sanciones por omisión o incumplimiento a las obligaciones de prevención de lavado de dinero”, acotó Valverde Okón.

Asimismo, la funcionaria de la UIF destacó que dicha certificación generará un mejor entendimiento de las obligaciones en materia de cumplimiento antilavado.

“Uno de los grandes beneficios de esta certificación es contar con un mejor entendimiento de las obligaciones que, como sujeto obligado, las actividades vulnerables deben de cumplir en materia de prevención de lavado de dinero, esto con el objeto de evitar ser utilizados como vehículos para la comisión de delito de lavado de dinero o algún delito subyacente”, apuntó la funcionaria.

En su intervención Salvador Díaz de León, la Asociación de Prevención de Lavado de Dinero y Delitos Económicos (ASPLDE), indicó que este proceso es bienvenido dentro del sector empresarial y económico del país, al elevar el conocimiento de los sujetos obligados en materia antilavado.

“Sin duda el impacto es grande por el nivel de involucramiento que tiene por parte de los sujetos obligados y los interesados en la materia como consultores, asesores, abogados y su voluntad de participar, profesionalizando al sector”, acotó.

Ver Fuente: El economista