¿Cómo hacer llegar miles de dólares en efectivo a la estructura financiera de Los Chapitos? Hace poco veía una serie de televisión sobre el mundo del narcotráfico donde uno de los personajes decía: “Es más fácil mover producto que efectivo; ocupa menos espacio, se empaca mejor. El polvo es rápido, el dinero es lento”. Durante años esa lógica marcó uno de los principales retos de las organizaciones criminales, pero una red financiera vinculada al Cártel de Sinaloa encontró en las criptomonedas una forma de acelerar el movimiento de sus ganancias.
El 20 de mayo de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó a más de una docena de personas y empresas vinculadas al Cártel de Sinaloa1, entre ellas Armando de Jesús Ojeda Avilés, identificado por las autoridades estadounidenses como el principal lavador de dinero de Los Chapitos y responsable de una estructura que transformaba ganancias del narcotráfico en criptomonedas para transferirlas a México.
Detrás de esa operación había una lógica relativamente simple: el efectivo generado por la venta de fentanilo en Estados Unidos era recogido por operadores de la organización y concentrado en grandes cantidades antes de pasar a manos de intermediarios financieros encargados de convertirlo en criptomonedas, una transformación que permitía mover valor entre ambos lados de la frontera sin necesidad de trasladar físicamente el dinero y sin depender de los canales bancarios tradicionales.
La reconstrucción elaborada por Chainalysis2 permite observar con mayor detalle cómo funcionaba esa maquinaria financiera, pues una vez dentro del ecosistema digital los recursos eran convertidos en stablecoins mediante operaciones de gran volumen y enviados a billeteras vinculadas con la red de Ojeda Avilés, desde donde podían intercambiarse a través de plataformas descentralizadas antes de ser transferidos a exchanges centralizados que facilitaban la siguiente etapa del proceso.
“Ojeda Avilés ha coordinado la recolección de grandes cantidades de efectivo en Estados Unidos, producto de la venta de fentanilo y otras drogas ilícitas. Posteriormente, facilita la conversión de este efectivo en criptomonedas para su transferencia final al Cártel de Sinaloa en México”, se puede leer en el señalamiento del Departamento del Tesoro.
Según la autoridad estadounidense, Ojeda Avilés asumió el papel de principal lavador de dinero de Los Chapitos tras el asesinato de Mario Alberto Jiménez Castro, operador financiero que había sido sancionado por OFAC en 2023 por actividades similares relacionadas con ganancias procedentes del tráfico de fentanilo.
Dentro de la estructura también figuraba Jesús Alonso Aispuro Félix, descrito por Chainalysis como el principal corredor financiero de la red y responsable de gestionar transferencias de grandes volúmenes de recursos mediante direcciones de criptomonedas.
Otro integrante identificado por las autoridades estadounidenses fue Rodrigo Alarcón Palomares, encargado de facilitar la recolección física de efectivo en territorio estadounidense. Chainalysis ubica su función en la primera etapa del esquema, cuando las ganancias obtenidas por la venta de drogas aún existían en forma de efectivo y requerían un mecanismo para ingresar al ecosistema digital.
En conjunto, estos operadores conformaban una estructura que cubría cada etapa del proceso, desde la recolección de efectivo hasta la movilización de recursos mediante criptomonedas.
De acuerdo con Chainalysis, el ciclo seguía una secuencia relativamente definida:
- Recolección de efectivo procedente de ventas de fentanilo en Estados Unidos.
- Concentración de los recursos por parte de operadores de la red.
- Conversión de grandes cantidades de efectivo a stablecoins.
- Transferencias hacia billeteras vinculadas con la estructura financiera.
- Intercambios mediante plataformas descentralizadas.
- Envío de recursos a exchanges centralizados.

Del efectivo a las stablecoins
Las sanciones anunciadas por OFAC representan un esfuerzo específico para interrumpir lo que Chainalysis describe como una ruta de conversión de efectivo a criptomonedas. La firma sostiene que la acción emprendida por las autoridades estadounidenses estuvo dirigida contra “una célula financiera especializada responsable de convertir las ganancias de la venta de drogas en criptomonedas, permitiendo al cártel eludir el sistema bancario tradicional”.
Chainalysis sostiene que las stablecoins desempeñaban un papel central dentro de esa estrategia. La firma identificó patrones de movimiento entre billeteras, plataformas descentralizadas y exchanges centralizados que permitieron reconstruir parte de los flujos asociados con los operadores sancionados.
El papel de estos instrumentos no fue incidental dentro del esquema; Chainalysis advierte que “los cárteles utilizan cada vez con mayor frecuencia redes de mensajeros y activos digitales, especialmente stablecoins, para mover fondos ilícitos a escala global”.
Para Chainalysis, las medidas anunciadas por OFAC forman parte de un esfuerzo más amplio para atacar este tipo de infraestructura financiera. La firma sostiene que las sanciones constituyen “un esfuerzo dirigido a desmantelar las rutas de conversión de efectivo a criptomonedas utilizadas por organizaciones narcoterroristas transnacionales”.
Aunque el uso de criptomonedas por organizaciones criminales no constituye un fenómeno nuevo, investigaciones previas difundidas por TRM Labs3 4 ya habían documentado la utilización de activos virtuales por estructuras vinculadas al Cártel de Sinaloa y por redes dedicadas al lavado de dinero transnacional.
Sin embargo, el caso de Ojeda Avilés ofrece una de las descripciones más detalladas publicadas hasta ahora sobre la manera en que una célula financiera especializada incorporó stablecoins, billeteras digitales, plataformas descentralizadas y exchanges centralizados dentro de una misma operación.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF)5 confirmó que participó en el análisis fiscal, financiero y corporativo de los sujetos designados por OFAC e identificó operadores financieros y estructuras empresariales presuntamente utilizadas para ocultar recursos ilícitos mediante activos virtuales. Además, la autoridad mexicana señaló que una de las redes investigadas estaba dedicada al lavado de dinero derivado de la venta de fentanilo mediante criptomonedas, aunque no precisó si esa información derivó en investigaciones penales propias o procedimientos en México.
Las sanciones del Departamento del Tesoro y el análisis posterior de Chainalysis permiten reconstruir un circuito que comenzaba con efectivo procedente de la venta de fentanilo en Estados Unidos y concluía con recursos convertidos en activos digitales capaces de ser transferidos a México mediante billeteras, plataformas descentralizadas y exchanges centralizados.
- U.S. Department of the Treasury. (2026, 20 de mayo). Treasury sanctions key operatives and financial networks linked to the Sinaloa Cartel. https://home.treasury.gov/news/press-releases/sb0503 ↩︎
- Chainalysis. (2026, mayo). OFAC sanctions Sinaloa Cartel fentanyl trafficking and crypto laundering network. https://www.chainalysis.com/blog/sinaloa-cartel-fentanyl-trafficking-crypto-laundering-may2026/ ↩︎
- TRM Labs. (s.f.). Authorities unravel the Sinaloa Cartel’s connection to Chinese money launderers. https://www.trmlabs.com/es/resources/blog/authorities-unravel-the-sinaloa-cartels-connection-tochinese-money-launderers ↩︎
- TRM Labs. (s.f.). U.S. Treasury targets Sinaloa Cartel, adding crypto address to sanctions list. https://www.trmlabs.com/resources/blog/u-s-treasury-targets-sinaloa-cartel-adding-crypto-addressto-sanctions-list ↩︎
- El Economista. (2026, 20 de mayo). UIF refuerza acciones contra lavado por tráfico de drogas del Cártel de Sinaloa tras señalamientos del Tesoro. https://www.eleconomista.com.mx/sectorfinanciero/uif-refuerza-acciones-lavado-trafico-drogascartel-sinaloa-senalamientos-tesoro-20260520-814497.html ↩︎







