La extorsión se ha convertido en uno de los delitos de mayor crecimiento en México, desde el tradicional “cobro de piso” hasta esquemas telefónicos y digitales operados incluso desde centros penitenciarios. Ante la dimensión que ha tomado el problema, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) comenzó a poner la mira en cómo el dinero obtenido mediante este delito se mueve dentro del sistema financiero mexicano, particularmente a través de los bancos.
Entre el 2015 y el 2025, las carpetas de investigación por extorsión en México aumentaron 61.2%, al pasar de 5,803 a 9,357 casos1. De acuerdo con especialistas, entre 96% y 97% de estos delitos no se denuncian, lo que convierte a la extorsión en uno de los ilícitos con mayor crecimiento y niveles de impunidad en el país2.
Recientemente, la UIF emitió una guía para el monitoreo de operaciones relacionadas con extorsión en el sector financiero, dirigida principalmente a entidades bancarias. En el documento, el organismo señaló que “la extorsión constituye uno de los delitos predicados de las operaciones con recursos de procedencia ilícita”, debido a que el dinero obtenido mediante estas conductas suele ocultarse, dispersarse y movilizarse dentro del sistema financiero para posteriormente incorporarse a la economía formal.
Aunque la extorsión suele asociarse con amenazas o violencia, la UIF advirtió que detrás de estos esquemas existe una operación financiera basada en transferencias SPEI, aplicaciones móviles, cuentas recién abiertas y dispersión rápida de recursos mediante múltiples cuentas bancarias.
La guía elaborada en coordinación con la Asociación de Bancos de México (ABM) expone patrones vinculados con esquemas de extorsión operados desde centros penitenciarios y advierte que alrededor de 70% de las operaciones detectadas en el caso analizado se realizaron mediante aplicaciones móviles.
Dentro del análisis realizado por la UIF se identificaron 195 clientes con patrones transaccionales asociados a posibles esquemas de extorsión donde la mayoría tenía entre 19 y 35 años y cerca de 44% operaba entre dos y ocho cuentas bancarias.
La autoridad financiera detectó que muchas de estas cuentas fueron abiertas de forma digital y registraban operaciones incompatibles con el perfil de sus titulares, además de transferencias rápidas entre distintas cuentas bancarias y retiros realizados en menos de 24 horas. La guía señala que los recursos suelen “ser colocados, dispersados y movilizados a través del sistema financiero nacional e internacional”.
“Se observó un rápido movimiento de fondos, ya que los clientes disponían de los recursos casi de manera inmediata mediante transferencias SPEI hacia diversas personas físicas y/o cuentas propias en otras instituciones financieras”, se puede leer en el documento al que este reportero tuvo acceso.
Entre los conceptos detectados en transferencias relacionadas con posibles esquemas de extorsión aparecieron referencias como “donativo”, “pago de liberación”, “pago” acompañado de nombres de personas y referencias a “celda” junto con números específicos.
La UIF también identificó transferencias de entre un centavo y 50 pesos utilizadas como “montos de prueba” para validar cuentas bancarias antes de mover recursos de mayor volumen.
Cuentas mula y monitoreo digital
La guía también identifica patrones asociados con las llamadas “cuentas mula”, utilizadas para recibir y dispersar dinero proveniente de actividades ilícitas y que suelen pertenecer a personas vulnerables o clientes con perfiles transaccionales inconsistentes.
La UIF recomendó reforzar el monitoreo sobre cuentas recién abiertas, operaciones realizadas desde dispositivos móviles y transferencias interbancarias inusuales, además de prestar atención especial a operaciones realizadas desde zonas consideradas de riesgo.
Entre las medidas planteadas por la UIF aparece la implementación de “geocercas” para restringir o monitorear operaciones realizadas desde ubicaciones identificadas como de alto riesgo, particularmente zonas vinculadas con centros penitenciarios. El documento también recomienda “fortalecer los mecanismos de monitoreo” y reforzar el análisis estratégico dentro de las instituciones financieras.
La guía también recomendó fortalecer la coordinación entre las áreas de prevención de lavado de dinero y los equipos internos antifraude ante la relación entre operaciones fraudulentas y mecanismos utilizados para mover recursos vinculados con extorsión.
Entre los principales focos de alerta identificados por la UIF aparecen:
- Apertura reciente de cuentas bancarias.
- Operaciones incompatibles con el perfil del cliente.
- Múltiples cuentas ligadas a un mismo usuario.
- Transferencias rápidas entre cuentas.
- Retiro inmediato de recursos.
- Uso intensivo de aplicaciones móviles.
- Operaciones realizadas desde zonas de riesgo.
- Movimientos vinculados con posibles centros penitenciarios.
La autoridad financiera también identificó entidades federativas con alta incidencia dentro de los patrones analizados, entre ellas Jalisco, Estado de México, Veracruz, Ciudad de México y Nayarit.
La guía de la UIF muestra cómo la extorsión se ha convertido también en un fenómeno financiero apoyado en SPEI, banca móvil y dispersión digital de recursos. El documento refleja además la preocupación de las autoridades por la rapidez con la que el dinero puede moverse entre cuentas bancarias y aplicaciones móviles para dificultar el rastreo de los recursos.
Como parte de la implementación de estas medidas, la UIF otorgó a los oficiales de cumplimiento un plazo de 60 días naturales para presentar la guía ante sus Comités de Comunicación y Control y otros 60 días adicionales para aplicar los cambios en sus modelos de monitoreo y análisis de operaciones.
La extorsión en México ha evolucionado en un entorno cada vez más digitalizado y la guía de la UIF refleja cómo las autoridades financieras comenzaron a tratar el problema como un mecanismo de movilización de recursos dentro del sistema bancario. En ese escenario, la UIF busca que los bancos funcionen como una de las principales líneas de detección, rastreo y contención del dinero vinculado con este delito.
- Crónica. (2026, abril 29). Se dispara extorsión en México 61.2%; al alza con cifra negra de 97% e impunidad total: IBERO. La Crónica de Hoy. https://www.cronica.com.mx/nacional/2026/04/29/se-dispara-extorsion-en-mexico-61-al-alza-con-cifra-negra-de-97-e-impunidad-total-ibero/ ↩︎
El Universal. (2026, abril 29). Extorsión en México: delito crece en silencio con 96% de casos sin denuncia, dicen especialistas; carpetas suman apenas un 3%. El Universal. https://www.eluniversal.com.mx/nacion/extorsion-en-mexico-delito-crece-en-silencio-con-96-de-casos-sin-denuncia-dicen-especialistas-carpetas-suman-apenas-un-3/ ↩︎







