Desde que inició la pandemia, los sectores más atacados por ciberdelincuentes fueron: servicios profesionales, comercio minorista, financiero, hotelero, la industria de la salud y de alta tecnología.

Los delincuentes que intentan atacar instituciones financieras tienen operación global y cuando logran infiltrarse, suelen hacerlo a través de participantes que tienen recursos locales, es decir, los que tienen más ventanas de vulnerabilidad, advirtió el director general del sistema de pagos e infraestructura de mercados de Banxico, Miguel Díaz Díaz.

Aquí se genera una guerra armamentística muy dispareja a favor de los delincuentes, cuya operación y estrategia tiene una complejidad y profundidad de conocimiento tecnológico que no necesariamente está disponible para todas las empresas”, afirmó.

Durante su participación en el seminario sobre “Bancos Centrales en América Latina y su visión sobre la ciberseguridad”, organizado por HSBC y la empresa especializada Metabase Q, dijo que en muchas ocasiones son las propias empresas las que tienen fallas de ciberseguridad o manejo de ciberseguridad pues ellos mismos dejan “expedientes abiertos”.

Explicó que no son solo las instituciones financieras las que están vulnerables a un ataque cibernético, pues todas las que tienen una vida digital, deben trabajar en concientizar a todos los niveles desde los directorios ejecutivos hasta toda la infraestructura para fortalecer sus puntos críticos.

Luego, explicó que ante esta evidencia de una delincuencia global organizada, es mucho más relevante el esfuerzo conjunto de todos los países para cerrarles el paso.

Los delincuentes sí consiguen ponerse de acuerdo para desarrollar alta tecnología suficientemente rápido de manera que puedan vulnerar empresas que operan en el mundo digital. Y sí, van más rápido que las autoridades y los intentos por generar soluciones globales, observó.

En esto coincidió con la gerente general de supervisión de riesgos y análisis financiero de la Superintendencia de Servicios financieros de Banco Central de Uruguay, Gabriela Conde, quien dijo que “el eslabón más débil de la cadena es el que se corrompe”.

Son las personas, los descuidos, dejar la contraseña pegada en la computadora, lo que suele facilitar la entrada de ransomware.

Fintech, también en alerta

Acerca de la llegada de las fintech, Díaz Díaz comentó que, como comparten el mismo ecosistema del sector financiero, es importante garantizar que su operación no genere un problema de contagio sistémico.

Estamos tratando de generar una infraestructura neutra sobre las instituciones financieras reguladas que se conecten de manera que puedan aprovechar el mismo sistema, admitió.

Es verdad que su aparición ofrece grandes ventajas a la experiencia de los usuarios, pero sí es importante ver los huecos que generan al momento que se integran.

De los países más vulnerados

Luego, en entrevista, el CEO de la empresa de ciberseguridad Metabase Q, Mauricio Benavides, tomó el índice Global de Ciberseguridad de la Unión Internacional de Telecomunicaciones para explicar que México es uno de los 28 países más atacados de un universo de 175 países.

Somos un blanco bastante interesante. Al no estar tan protegidos, te vuelves un blanco mas fácil para el atacante que esté coordinado desde fuera del país”, explicó.

Detalló que son industrias de todos los sectores, las que están expuestas a ataques en tanto utilicen procesos digitales.

Ver Fuente: El economista