El Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica señaló que se detectaron falsificaciones de pruebas Covid-19 y medicamentos de baja calidad que de igual forma representaron una amenaza de lavado de activos

Durante la pandemia subieron las amenazas de lavado de dinero sobre todo en la región a través de ciberdelitos, falsificación de medicamentos, fraudes y corrupción como la venta con sobreprecio de bolsas para cadáveres, denunció el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT).
 
“Nos golpeó como región latinoamericana, los delitos de corrupción y fraudes que se vieron situaciones tan extremas como en Ecuador, en donde se vendía con sobreprecio en más de 10 veces bolsas para cadáveres”, dijo el secretario ejecutivo del grupo regional de GAFI integrado por 17 países de América, Esteban Fullin.
 
Al participar en el cuarto Congreso Internacional de Prevención de lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo organizado por Thomson Reuters, habló de las otras amenazas por Covid-19, en donde los criminales han aprovechado esta situación para maximizar sus ganancias e ingresos y cometer un fraude.

También se dieron casos de sobreprecios en cubrebocas, jeringas y todo material médico, apuntó el funcionario de GAFILAT.
 
Por otro lado, señaló que se detectaron falsificaciones de pruebas Covid-19 y medicamentos de baja calidad que de igual forma representaron una amenaza de lavado de activos.
 
Además, fraudes financieros con estafas, extorsiones y ciberdelitos al levantar información de gente que no estaba acostumbrada a usar servicios remotos de instituciones financieras dado que no tenían una educación del ciberespacio y fueron sujetos de fraude, fishing y ransomware, enfatizó.
 
Otro riesgo que se detectó fueron las compras inusuales de metales preciosos y lingotes de oro, así como el aumento en la explotación de minería ilegal, y la explotación de minerales.

Esto se dio, justificó, porque el estado no pudo estar presente por cuestiones de la pandemia, y se dio “rienda suelta” a una explotación mayor de esos recursos naturales.
 
Se presentó un aumento de la economía informal y uso de efectivo, y se observó un mayor número de operaciones de organizaciones sin fines de grupo, indicó.
 
Dijo que si bien estas actividades no se dieron exclusivamente en nuestra región, sí representan una verdadera amenaza por los altos índices de informalidad y baja penetración de los servicios financieros.

Ver Fuente: El universal