El convenio entre la Unidad de Inteligencia Financiera y la Semarnat consistirá en trazar líneas de  acción para combatir los delitos ambientales vinculados al crimen organizado y que atentan contra los recursos naturales, como pueden ser la tala ilegal y el tráfico de especies.

Ante la utilidad que generan los delitos ambientales en México y en el mundo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda firmó un convenio de colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para prevenir y combatir actos o delitos que pudieran favorecer operaciones financieras ilícitas en el área ambiental.

De acuerdo con ambas instancias, con este convenio se trazarán líneas de acción para combatir los delitos ambientales vinculados al crimen organizado y que atentan contra los recursos naturales, como pueden ser la tala ilegal y el tráfico de especies.

“El objetivo es intercambiar información que en razón (sic) de sus respectivas competencias posean y que pueda ser susceptible de intercambio para coadyuvar en el cumplimiento de las atribuciones y obligaciones que tienen encomendadas en términos de las disposiciones legales aplicables”, se puede leer el comunicado emitido al respecto.

Santiago Nieto Castillo, titular de la UIF, acotó que este convenio permitirá un intercambio de información entre ambas instancias para contar con los elementos necesarios para investigar posibles actos de corrupción y erradicar la impunidad.

“Se busca generar vinculación interinstitucional en torno a la identificación de actos y delitos ambientales que pudieran vincularse a los de operaciones con recursos de procedencia ilícita y financiamiento al terrorismo; de este modo, se coadyuvará en la prevención y el combate de dichos ilícitos”, apuntó.

Para el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) contra el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, el delito ambiental es un ilícito de bajo riesgo y alta recompensa, debido a que en muchos países las sanciones son mínimas.

Según cifras de organismos internacionales, el crimen ambiental genera ganancias en el mundo cercanas a los 281,000 millones de dólares al año.

Para el GAFI, es prioridad que las autoridades puedan seguir y confiscar las ganancias de los ilícitos ambientales y las autoridades reduzcan el incentivo para que los delincuentes se involucren en este tipo de delitos.

“Al realizar investigaciones financieras, esto permite a las autoridades utilizar las técnicas de investigación y las sanciones previstas en el marco de la lucha contra el dinero leyes de blanqueo”, según el GAFI.

Ver fuente: El economista