Conforme las indagatorias de las autoridades federales mexicanas, Cárdenas recibió millones de dólares en sus cuentas bancarias que eran retirados muy rápido, además de que usaba importantes cantidades de dinero en efectivo para depósitos y transferencias.

La investigación abierta indica que tenía recurrentes operaciones con cheques de caja interbancarios, transferencias al extranjero por grandes sumas, compra venta de inmuebles y carros de lujo.

Pero la Fiscalía General de la República (FGR) se ha detenido por ahora en sus operaciones con la empresa Esfaga S.C., incluida desde 2016 en la lista de «factureras» del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y que fue empleada por el ex mando policiaco en el sexenio de Calderón para transferir dinero al extranjero.

Cárdenas Palomino actualmente preso por tortura en el caso Florence Cassez, es investigado también por lavado de dinero entre 2010 y 2019, años en los que habría recibido sobornos del Cártel de Sinaloa y de los Beltrán Leyva.

Antes de ser detenidos hace unas semanas, el ex jefe de la Policía Federal hizo viajes a Estados Unidos, Francia, España y Panamá.

La indagatoria por lavado de dinero en su contra inició el 5 de agosto de 2020 por un desglose que inicialmente elaboró la Unidad Especializada en Delitos Fiscales y Financieros, a raíz de una denuncia que el 31 de marzo de ese año hizo la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda.

La UIF se remontó a un periodo anterior al investigado por la FEMDO y acusó a Cárdenas Palomino de recibir 4 depósitos presuntamente ilícitos por 6 millones 777 mil pesos, de octubre de 2008 a septiembre de 2009, y 3 depósitos por 4 millones 10 mil pesos, de julio a septiembre de 2009, todos ellos en una cuenta de Banamex.

En otra cuenta en Santander, el ex mando recibió entre noviembre de 2013 y noviembre de 2014 un total de 26 millones 359 mil 667 pesos en forma aparentemente injustificada. En total, son 37 millones 146 mil 667 pesos.

En la misma querella, la UIF denunció ante la Fiscalía a Gustavo Cárdenas Moreno, dueño de Obses de México, empresa proveedora de equipos de espionaje para la Secretaría de Seguridad Pública en la época de Genaro García Luna, jefe de Cárdenas Palomino.

También a Gustavo Cárdenas Fuentes y Lidia Elizondo Himes, padre y esposa del contratista, así como la mencionada Esfaga, S.C. y las empresas Migalab Construcciones, Smart Shield Consulting, Diseño y Publicidad Gonther, Cofimsa, Soluciones Administrativas Murran, Obses de México y Adamantium Private Security Services S. de R.L. de C.V.

Desde el 24 de septiembre del año pasado, por solicitud de la Fiscalía, el SAT envió al Ministerio Público Federal la información de las tres últimas empresas, para cotejar los ingresos reportados por el ex funcionario.

Tres meses antes, el SAT ya había enviado a la FEMDO los informes de los otros denunciados y la Secretaría de la Función Pública (SFP) ya había entregado las declaraciones patrimoniales de Cárdenas Palomino, de 2008 al 2012, según datos obtenidos.

En el periodo que investiga la Fiscalía, Cárdenas Palomino desempeñó cargos en la desaparecida Policía Federal, y a partir de 2013 fue director de Adamantium Private Security Services, empresa filial de Grupo Salinas.

Según informes federales, hasta ahora las autoridades han localizado los registros de dos inmuebles del ex mando policiaco en el Estado de México, y un reporte de antecedentes de investigaciones por delitos del fuero común contra Cárdenas Palomino en San Luis Potosí.

Otra de las líneas centrales de investigación, actualmente ya en el terreno de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, son las acusaciones que le hicieron directamente traficantes de droga como Édgar Valdez Villarreal «La Barbie», quien lo señaló públicamente de recibir sobornos de los Beltrán Leyva.

Además de los retiros apresurados, el manejo de efectivo, el uso de cheques de caja interbancarios, las transferencias al extranjero por grandes sumas y la compra-venta de inmuebles y carros de lujo, el Gobierno federal considera como sospechoso el comportamiento financiero de Luis Cárdenas porque detectó múltiples irregularidades en sus declaraciones fiscales.

Ver fuente: El diario